Lejía vs Amoniaco

Publicado por mKubikos Hygiene Staff en

 El día de hoy os presentamos la lucha entre dos titanes de la limpieza básica: la lejía y el amoniaco, siendo ambos productos económicos y efectivos, veamos sus diferencias y usos, y si realmente hay un claro vencedor.

Antes que nada sería importante dejar claro que son productos que se deben emplear con diferentes fines si realmente queremos aprovechar al máximo sus cualidades.

La lejía es principalmente un gran desinfectante debido a que su composición química está formada a partir del cloro y la sosa cáustica, lo cual la hace más efectiva matando gérmenes, se emplea mucho para limpieza de baños, electrodomésticos, etc. Además de ser ideal como blanqueador o para eliminar manchas, siempre en ropa blanca. 

El amoniaco en cambio, al formarse por la combinación del hidrógeno y el nitrógeno posee un mayor poder desengrasante, aunque también tiene poder desinfectante siendo éste menor que el de la lejía. El amoníaco funciona de manera efectiva en superficies duras, incluyendo vidrio, baldosas, azulejos, etc. Teniendo una gran capacidad disolviendo suciedad incrustada.

En cuanto al modo de empleo lo primero es recomendar que se usen siempre en forma diluida, y que jamás se mezclen debido a que la sustancia resultante emite vapores altamente perjudiciales para la salud.

Para su aplicación se puede recurrir al empleo de bayetas de microfibra o a fregonas si se va a emplear en suelos.

Para mkubikoshygiene no hay un vencedor, pensamos que lo importante es conocer el producto y saber para que se debe emplear. La lejía y el amoníaco pueden convivir sin ningún problema (pero nunca los mezcles!) y ser tus más fieles aliados en la limpieza de tu casa.


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